IP de Monterrey saca apenas tarjeta amarilla a Rodrigo Medina,¿ cuantos muertos más?

Evolución Mexicana en Noviembre del 2010, ya había sacado tarjeta ROJA al Gobernador Rodrigo Medina

ver video  y nota de Milenio en el Congreso del Estado. (nov. 16 del 2010)

La solicitud de destitución fúe entregada al Pleno del Congreso de NL, para ser analizada y discutida.

Hoy los llamamos complíces de todas las consecuencias que han convertido a NL en un Estado Fallido.

http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/d9733f1d182257206a2cdeac4f9d8ee0

Despúes de 2000 homicidios dolosos, 18 mil autos robados, 30% más de deuda, y un desgobierno

que se hace patente en las mascares del Casino Royale, en el Penal de Apodaca.

El impacto moral y psicólogico a todos los neoleoneses apenas da para que la IP, saque tarjeta AMARILLA

aquí la nota del valiente e independiente periodico EL NORTE.

Lanza IP ultimátum a Medina
José Mario Garza, de Coparmex (de izq. a der.), Eugenio Clariond Rangel, de Caintra; y Víctor Zorrilla, del Ccinlac, en rueda de prensa.
Foto: Enrique Zamarripa



César Cepeda

Monterrey,  México (23 febrero 2012).-  Los organismos del sector privado de Monterrey lanzaron hoy un ultimátum al Gobernador Rodrigo Medina para que adopte “medidas contundentes” para resolver la crisis de inseguridad que afecta la Entidad.

Al dar a conocer los resultados de la tercera edición del Pulsómetro de Seguridad, los representes de Coparmex, Ccinlac y Caintra, los representantes de la IP regia demandaron al Mandatario estatal que enfrente el problema de inseguridad en lugar de ocuparse de asuntos partidistas y electorales.

“Hoy estamos encendiendo el foco de alerta y la última llamada al Gobierno del Estado”, señaló hoy Eugenio Clariond Rangel, presidente de la Caintra.

“El tema de la seguridad no se deslinda a secretarios ni se delega a voceros. Queremos ver al Gobernador liderando y resolviendo los grandes problemas que enfrentamos en lugar de solamente aparecer en eventos de otra índole”.

En caso de que el escenario de inseguridad y violencia prevalezca en los próximos meses, agregó Clariond Rangel, las medidas que exigirá el sector privado al Gobernador del Estado serán distintas.

“Esperamos que en la próxima encuesta se vea un avance, de lo contrario las condiciones sociales estarían peores y las medidas que los organismos intermedios exigiríamos serían distintas”.

-¿Es un ultimátum al Gobernador?, se le preguntó a Clariond Rangel.

“Prácticamente ésa es la respuesta”, contestó el empresario.

Clariond Rangel evadió responder si en caso de que el Gobierno del Estado no atienda estas exigencias y la situación de seguridad no mejore los organismos privados se estén considerando pedir la renuncia del Ejecutivo estatal.

“Nosotros pediríamos cambios drásticos que en su momento veremos”, aclaró.

“Nosotros vamos a esperar la próxima encuesta y en base a eso tomaríamos nuestra postura”.

En la rueda de prensa para dar a conocer los resultados del Pulsómetro de Seguridad estuvieron presentes Víctor Zorrilla, presidente del Ccinlac; Miguel Treviño, director del organismo; José Mario Garza Benavides, director general de la Coparmex, y Guillermo Dillón, director de la Caintra.

En la encuesta se refleja una caída de 10 puntos porcentuales en la percepción que tiene la gente de que el Gobernador Medina está comprometido para enfrentar el problema de la inseguridad en el Estado.
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A nombre de la Ciudadanía, LOS MANDANTES y con base en el art. 39 de la Constitución de la República Mexicana

pedimos la destitución inmediata del Gobernador del Estado de NL, el priista Rodrigo Medina de la Cruz

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Un pensamiento en “IP de Monterrey saca apenas tarjeta amarilla a Rodrigo Medina,¿ cuantos muertos más?

  1. Rodrigo Medina y el síndrome Moreira

    Autor:Jorge Fernández Menéndez

    Viajo con mucha regularidad a Monterrey, casi siempre por temas laborales. En la capital regiomontana tengo muchos amigos, en el gobierno, en la oposición, en las empresas, en los medios. Desde hace meses, en cada visita, un tema aparece en forma recurrente en las pláticas: ¿se debe ir Rodrigo Medina?, ¿debe el gobernador dejar su responsabilidad?, ¿ha sido rebasado por las circunstancias?

    Parecen lejanos los tiempos en que Rodrigoparecía ser el lado B de Enrique Peña Nieto. El joven y carismático gobernador que, con su homólogo del Estado de México, harían una suerte de dupla para regresar el poder al PRI. Desde el inicio de su mandato, Rodrigo Medina, a pesar de contar con muy buenos elementos a su alrededor, tomó decisiones equivocadas en dos aspectos centrales: primero, subestimó la crisis de seguridad que ya era inocultable en los últimos meses de su antecesor, Natividad González Parás. Los resultados fueron por lo menos decepcionantes durante los primeros años de su mandato. Errores en las designaciones de los responsables de la seguridad, incapacidad de establecer una coordinación adecuada con los presidentes municipales, poca coordinación también con el gobierno federal. Cuando se dio el incendio del Casino Royale, la situación parecía insostenible. Hasta ese momento, otro error había estado siempre presente: la ausencia del gobernador. Alguien le debe haber recomendado a Rodrigo Medina que no apareciera; que su nombre no fuera asociado a los hechos de violencia; que éstos fueran asumidos por mandos policiales. Pero la gente lo percibió como un abandono y, en ocasiones, como temor. Pasaron muchos meses hasta que el gobernador comenzó a aparecer públicamente, y eso apenas fue notable cuando se dio el incendio del Casino Royale, que coincidió con la demanda de su renuncia que hizo un grupo de empresarios a Peña Nieto y a la dirigencia del PRI, primero en una reunión en Monterrey y luego en un viaje a la Ciudad de México.

    En ese contexto se iniciaron cambios y se aceptó sin titubeos el apoyo federal. Se dieron avances importantes, sobre todo en la reconstrucción de la policía estatal y en el control de la seguridad en municipios como Garza García y en la ciudad de Monterrey. Se lanzaron iniciativas para la reconstrucción institucional y se redujo en forma importante el índice de delitos de alto impacto, sobre todo el secuestro y la extorsión en varias regiones de la capital y del estado. Pero los municipios conurbados seguían siendo un territorio de nadie, con cambios constantes en los mandos policiales, porque la penetración del narcotráfico en éstos alcanzaba, alcanza, niveles extremos.

    Los hechos de Apodaca han detonado, nuevamente, el reclamo por la renuncia deMedina. A diferencia de lo ocurrido con el Casino Royale, donde la responsabilidad de la presidencia municipal de Monterrey, del panista Fernando Larrazabal, era evidente y hacía relativa la del gobernador, en todo lo sucedido en Apodaca resulta inocultable la cadena de yerros de la administración estatal. El reclusorio depende directamente del estado; su director, Gerónimo Miguel Andrés Martínez, había sido literalmente corrido del penal de Santa Martha en el DF por su presunta relación con grupos criminales, sin embargo, fue recibido en Nuevo León; se supone que se le hicieron pruebas de control de confianza y fue designado director del penal. Ahora sabemos que este hombre cobraba 40 mil pesos mensuales por dejar pasar desde celulares hasta armas a los internos. La fuga del domingo pasado no fue por sobrecupo en el penal ni por otras causas estructurales: con la participación del director, el subdirector, el jefe de seguridad y de una veintena de custodios, se les abrió la puerta a los reos de Los Zetas para que se fugaran. Inmediatamente después se permitió el ingreso de unos 200 integrantes de esa banda criminal al dormitorio de los detenidos del cártel del Golfo, donde mataron a 44 de ellos. La responsabilidad gubernamental y la corrupción son inocultables.

    ¿Le debe costar el puesto a Rodrigo Medinala ineptitud o la corrupción de alguno de sus colaboradores? En términos formales, probablemente no, pero estamos hablando de política. El gobernador pensó que sin aparecer y apostando a su buena relación con un par de medios tendría garantizada su imagen: se equivocó. El costo para el PRI se eleva porque, a pesar de que algunos dirigentes, como la regiomontana Cristina Díaz, secretaria general del partido, quisieron responsabilizar de lo ocurrido en Apodaca al gobierno federal, es evidente que la responsabilidad es de las autoridades locales. Y en el plano nacional, como ya vimos con el caso de Humberto Moreira, el equipo de Peña Nieto no quiere tomar riesgo alguno y si tiene que sacrificar alguna carta para conservar posiciones y apoyos, lo hace. No sé si el destino de Rodrigo Medina puede ser similar al de Moreira: en principio, un gobernador de Nuevo León tiene más instrumentos para salvaguardar su posición, pero de lo que no cabe duda es que ésta es hoy más endeble que nunca.

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